miércoles, 25 de noviembre de 2009

Sillón.

Fue en una visita de rutina al supermercado cuando lo vio. Su corazón comenzó a latir mas fuerte cuando se acercó y descubrió que efectivamente, era el mismo modelo de sillón que compartió con quien el consideraba, era el amor de su vida.

Se sentó. Su incomodidad le trajo recuerdos. A su mente vino la imagen de ella, la mujer de su vida, recostada sobre él. Ella siempre se quedaba dormida mientras veían televisión. El permanecía toda la noche despierto contemplandola, sonriendo, deseando que la noche no terminara jamas.
Consultó el precio. La cantidad no era elevada, pero era justo lo que tenia para terminar el mes. Ni siquiera podría pagar el taxi de regreso a casa.

Sin embargo, lo compró.

El sillón era de metal, requería ensamblaje y venia en una caja. Tomó su caja y con una sonrisa partió rumbo a su casa.
Le tomó una hora llegar a su departamento.

No llevaba, los víveres, no llevaba nada de la lista, así que el encuentro con su esposa no fue agradable. Discutieron, o mas bien, ella le gritó. El se limitó a escuchar. Se encontraba impaciente solo quería armar su sillón, recostarse, y llevar su mente al pasado, al momento en el que fue feliz verdaderamente.

Desde luego, no pudo montar el sillón en casa. Su esposa le dijo que no iba con la decoración. Le dijo que lo vendiera. El aceptó. El mentía.

Subió a la azotea. Ella nunca subía ahí por que estaba lleno de insectos. Armó su sillón. Se recostó y comenzó a recordar aquellos días que el consideraba los mas felices de su vida.
De su cartera, sacó una fotografía, tomada la ultima navidad que estuvieron juntos. Sacudió su cabeza, como si quisiera sacudir los malos recuerdos, como si eso fuera suficiente para olvidar que ella, encontró la verdadera felicidad en otra persona, alguien que la hacia sonreir.

Respiró profundamente. "Estoy confundiendo mis recuerdos".
Empezó a contarse una historia en la cual, ella había partido para cumplir su sueño de ser fotógrafa. En su historia, no había otras personas, no había peleas.

Se mintió durante toda la noche hasta que logró convencerse de que, el la había dejado ir con tal de que fuera feliz.

Esa noche durmió a la intemperie, recordando como su brazo hormigueaba cuando ella se quedaba dormida mientras veían televisión.

Se quedó mientras recordaba los eventos que llevaron a su separación.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Sabes, me gusta como escribes...

No sé si ya te lo había dicho, pero... me agrada tu forma de escribir...

... cuando se trata de cuentos, historias, y así.

Bueno, mi crítica es:

"Subió a la azo contemplandola tea"

No entendí esa parte :P

Sólo eso... =P

Angel Alberto dijo...

listo, es que di un teclazo de mas. gracias por la visita n_n

|[GuaYaba]| dijo...

Mejor no me acuerdo de nadie.

Tannia Karamelo dijo...

Esta historia ya me la sabìa..!!
Pero me encantaron los detalles, pero como que esta vez si me llego =(..

Saludos!!