martes, 23 de junio de 2009

junio 23, 2009 - 18:55

Durante los ultimos años (quizas siglos) nos hemos empeñado en esperar al mesias. Aquel que nos salvará de nuestra mediocridad, de nuestra apatia. De nosotros mismos.

Esperamos a aquel futbolista o director técnico que nos llevará a hacer un papel digno en el campeonato mundial de futbol.

Esperamos con ansias a ese presidente o gobernador que nos guiará a el camino de la abundancia, al primer mundo.

Súbitamente decidimos que ya no queremos esperar y gritamos a los cuatro vientos que este 5 de julio, anularemos nuestro voto en clara señal de protesta.

Nos iremos a casa orgullosos de nosotros mismos por que le hemos dado una lección a los políticos sin escrupulos que dirigen nuestro país.

Despues seguiremos rezando a los santos, a los dioses y a algunos mortales para que sean otros, quienes cambien a México.

Ciertamente, es un momento interesante el que estamos atravesando.

Antes podiamos, al menos, distraernos viendo el futbol, esperando que la selección nacional jugara bien (creo que jamás soñamos con ganar el mundial) y olvidabamos todo lo demás, crisis económicas, movimientos póliticos, eventos importantes.

Ahora, gracias al mal desempeño de aquellos que dicen ser los mejores 11 jugadores de futbol del país, hemos estado poniendo atención a otras cuestiones.

Lo sé, hay muchas personas que siempre han estado atentas, pero aquellos que viven y sueñan futbol, al sentirse decepcionados, estan volteando la mirada.

Quizas, sea cierto lo que dicen, cada 100 años, ocurre una guerra entre mexicanos.

En 2010, al igual que en 1810 y 1910, pelearemos entre nosotros. Un autoproclamado mesias, decidirá que es tiempo de que el poder cambie de manos y empezará la lucha armada.
Nos mataremos, derramaremos sangre, instauraremos un nuevo gobierno, celebraremos por los cambios.
En un par de decadas, nos preguntaremos de nuevo, quien será capaz de salvar al pueblo de México.

Quien diria que la selección nacional de un país, puede evitar una guerra civil.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

... wow!

... eres genial!

... los extraño =(

Oye... te tengo una preguntota...

¿Tu me enviaste un mensaje ayer lunes ya en la noche?

... es que, me llegó un mensaje de texto al celular y no sé de quién es =S

Y en el mensaje decía Gabii y muy pocos escriben así Gabii (las personas más cercanas =$) pero... no sé si sea tuyo porque el número es de aquí de Mxl... pero sé que tu tienes número de aquí (¿no?)

Bueno...

... que bueno que no reprimes todas esas ideas que tienes, ya que de no ser así, tu cabeza ya hubiera explotado de tanta idea acumulada XD

SALUDOS

Cuídate mucho...

PD: bueno, no me refiero a ideas, sino tu manera de expresarte...

Eres GRANDE Angel... y GENIAL =D

Immerheiter dijo...

Es tiempo de poner unas cuantas bombitas en Catedral, la Basílica, Los Pinos, San Lázaro, la cámara de Senadores, el Palacio de Gobierno del DF, sedes de gobierno estatales y municipales, en los headquarters de las grandes empresas, en las casas de los grandes empresarios, en las sedes sindicales....

Hacerlas estallar todas a la vez el 16 de septiembre de 2010.

Y entonces, una vez que el país quede sin cabezas, empezar de cero... declarar que este país, al cual privaremos de sus raíces indígenas, empezando por el nombre, por fin es independiente. Probar con muchas formas de gobierno por unos cuantos siglos, empezando por una monarquía autoritaria, absoluta y laica, hasta que nuestros descendientes estén realmente listo para la verdadera democracia.

Angel Alberto dijo...

Imponer una dictadura siempre me ha parecido una idea que funcionaria para el país.

Nos gusta que nos den ordenes, los que no piensan cual borregos son muy pocos.

Lo único que me ha detenido siempre es el costo humano.

Pero como bien dicen, para hacer un omelette hay que romper huevos.

Jose Leonardo dijo...

Las personas que no quieren que el país cambie, y que están "contentas" con como viven, aun cuando viven en la peor de las miserias, o las personas que ya "aceptaron" de manera absoluta que nada va a cambiar el país, podrían ser los primeros huevos rotos.

Vamos ni siquiera merecerían llamarse personas, o ciudadanos.

Aunque, eso de las bombas, como que se me hace algo un poco extremo, cortar las cabezas una por una, desde arriba. Así influir miedo en las que siguen de nivel estaría chido. Les quedaría de tres sopas:

-Renunciar.
-Cambiar.
-Ser cortadas.

¿Qué camino elegirían ustedes?

Captcha: dingli, jojojo

Immerheiter dijo...

Una dictadura perfecta es aquella en la que no hay nadie demasiado rico, ni demasiado poderoso, ni demasiado influyente, ni demasiado informado, salvo el líder.

Y no creo en lanzar advertencias... si no se van al exterior y van a segir chingando desde allá. Hay que desaparecerlos de manera contundente.